martes, 20 de julio de 2010

cueva de guacharo


La Cueva del Guácharo

, también conocidas como el Monumento Nacional Alejandro de Humboldt, se encuentran en la zona nor-oriental de Venezuela, al norte del estado Monagas en el macizo montañoso de Caripe. Fue decretado como Parque Nacional el 15 de julio de 1949. Conócelas y disfruta de ellas y de sus cualidades turísticas.

El Guácharo

Es el habitante por excelencia de la Cueva. Además de vivir en Venezuela, se encuentra en otros países como Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Son seres trogófilos, es decir, que viven y se reproducen en cuevas, pero que también pueden vivir en el exterior siempre y cuando el ambiente sea oscuro, protegido y húmedo.


En el caso de las Cuevas de Venezuela, estas aves se encuentran en el Salón Humboldt. Durante el día, digieren los alimentos que recolectan en las noches. Los guácharos son las únicas aves nocturnas que se alimentan de frutas.
Construyen sus nidos sobre las salientes de las paredes de las cuevas. guacharo1

Ponen de dos a cuatro huevos durante los meses de mayo y junio, con un período de incubación de 33 días. Los pichones nacen con poco plumaje y pueden llegar a pesar una vez y media más que un ave adulto. A medida que van naciendo sus plumas definitivas, pierden peso y se preparan para los vuelos nocturnos.
Los Guácharos pueden tener una longitud de 55 centímetros. Sus plumas suelen ser marrones con manchas blancas. Sus ojos son muy sensibles a la luz. Cuando vuela emite sonidos agudos que le permiten guiarse en la oscuridad.

Condiciones climáticas

Las Cuevas del Guácharo están conformadas por ambientes: zona de penumbra, se ubica desde la entrada hasta donde penetra la luz natural; zona intermedia, área de oscuridad total en la que la temperatura y humedad varían según el medio exterior; zona profunda, con temperatura y humedad constantes.


La temperatura es constante y suele estar ubicada en los 19 grados centígrados en la zona de penumbra y en la intermedia. La humedad relativa muestra pocas variaciones y la media se encuentra al 100%. La velocidad del viento en la entrada de la cueva, el Paso del Silencio y el del Viento se encuentra entre 1 y 6 kilómetros por hora.

Recorrido turístico

La Cueva del Guácharo cuenta con una caminería para turistas de mil 500 metros de longitud. El recorrido comienza en una boca de 23 metros de alto por 28 metros de ancho que se encuentra ubicada en la pared Sur del cerro de la misma.

Salón de Humboldt

Cuenta con 759 metros de longitud. Del techo de esta parte caen estalactitas de gran tamaño que han sido bautizadas por sus visitantes con diferentes nombres según sus formas.
A 180 metros del recorrido se encuentra el Primer Pedregal, una masa de bloques que obstruye parcialmente la galería. El Segundo Pedregal se encuentra luego de la formación denominada Las Patas del Elefante. En esta zona hay una estalagmita de grandes proporciones llamada El Castillo. Le sigue el Tercer Pedregal, en el que la caminería se divide en dos: la que va hacia el este (Los Monjes, Las Velas del Calvario y El Mataquero) y la que lleva a los visitantes al Paso del Silencio.

Galería del Silencio

Está formada por una amplia grieta en la parte derecha del Salón Humboldt. Su nombre se debe a la disposición de piedras a ambos lados de la galería que crea una obstrucción de las ondas sonoras. En esta zona no se escucha el aleteo de los guácharos, sólo el leve sonido de un riachuelo cercano.

Galería del Río

Esta galería posee paredes arcillosas y el techo está cubierto por estalactitas cristalinas y mantos estalagmíticos. Al margen del camino, que se encuentra surcado por el río, se pueden observar peces característicos de la Cueva.

Salón Precioso

Presenta tres bóvedas en forma de las hojas de un trébol. Cada una posee un nombre y características especiales: Rolando, nombrada así por el general del mismo nombre que se ocultó allí a comienzos de 1900; Salón de las Campanas, llamado así porque los cortinajes que al ser golpeados suavemente producen un sonido parecido al de las campanas; y finalmente, se encuentra el Cuarto del Perro.

Si el turista continúa por la caminería se encontrará con brillantes estalactitas de varias tonalidades que se pueden observar en el techo del Salón Sublime; y finalmente las formaciones naturales que se asemejan a los pechos femeninos en el Cuarto de los Pechos

GUICAMACURO


CACIQUE GUAICAMACUTO

Este cacique de la tribu de los caribes se caracterizó no sólo por ser calculador y astuto, sino también, por ser negociador con sus homólogos y jefes indígenas Comandaba la costa litoral venezolana, desde La Guaira hasta Oriente.

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En 1555 inicia su entrada en la historia al recibir al mestizo Francisco Fajardo en forma pacífica.

En 1558, Guaicamacuto en unión con el indio Paisana, dirigió la rebelión contra los españoles.

Promovió la Alianza de Uvero con Terepaima, Catia y Paramacay. Atacó a Rodríguez Suárez, unido a Terepaima y Guaicaipuro en el sitio de Las Lagunas, donde perdió la vida el capitán español.

En 1568 se unió a Guaicaipuro en la batalla de Maracapana.

Más tarde decide pactar con Losada lo que le permitió regir en paz los designios de su pu


Cacique Aramaipuro

Aramaipuro Este cacique fue uno de los jefes de los temibles mariches. Formó parte de la coalición de caciques que se enfrentó a Losada en Maracapana. Bajo su mando actuaron los caciques Chacao y Baruta, y como una especie de jefe de estado mayor participó el cacique Aricabuto.

Según Oviedo y Baños, Aramaipuro se presentó con un ejército integrado por tres mil flecheros. Fue la más grande concentración indígena en un batalla concebida para destruir al invasor. La estrategia fue tan bien planeada que Diego de Losada sólo se enteró del peligro cuando ya la mayor parte de las tribus se había reunido.

Aramaipuro y sus hombres esperaron a Guaicaipuro, pero al no llegar éste tomaron la decisión de retirarse sin presentar batalla. Sólo Tiuna y sus bravos se quedaron, pelearon y murieron.

Aramaipuro siguió peleando muchos años y ya viejo se retiró con sus hombres hacia la costa oriental, en donde se enfrentó a Sir Walter Raleigh, que en 1595 asaltó Cumaná, donde murió. Los piratas atraparon a su hija Urimare que fue destinada como trofeo de guerra para Raleigh, pero la agilidad y coraje de la muchacha la ayudaron a fugarse del bergantín inglés, ganando a nado la costa, pero al llegar a la playa los españoles la hicieron prisionera. Varios meses estuvo Urimare esclavizada por los íberos, hasta que un día, ante el intento de violación de uno de los soldados, Urimare lo hiere mortalmente y huye. Llega a las tierras de Guaicamacuto. El viejo cacique la hace su hija adoptiva. Cuenta la leyenda que Urimare, la hija del gran Aramaipuro, consiguió que la tribu de su padre la obedeciera y se convirtió en la primera mujer en gobernar en este territorio. Al principio, combatió a los españoles, pero aconsejada por su padre adoptivo decide hacer la paz.

cacique urimare



CACIQUE URIMARE

Los hechos que elevaron a esta bella princesa de origen Mariche, llamada Urimare, al pedestal de heroína y protagonista de un subjetivo y original relato, pertenecen a la mera leyenda.

Su padre el valiente Aramaipuro, una vez penetrado en los otoñales parajes de la madurez, desanimado, cansado de luchar inútilmente, optó por capitular, retirarse a oriente y asentarse con su pueblo en la zona costera.

Refiere la tradición que este cacique se esforzó siempre por educar celosamente a su hermosa y única hija, Urimare, y que, con el propósito de que lo sucediera en el cacicazgo, la había instruido en los secretos del gobierno y de la guerra de tal suerte que la esbelta joven, dotada de despierta inteligencia y sólidos conocimientos que habrían de permitirle administrar con eficiencia las actividades de la tribu, llego igualmente a adquirir una sólida formación bélica, esto es, dominio de las tácticas del ataque súbito y destreza en el combate con las habituales armas de su pueblo: el arco, la flecha y la macana.

Tal las cosas discurrieron los años. Y, llegado 1595, el despiadado pirata ingles Walter Raleigh, obrando como solían hacerlo estos abortos de la naturaleza poseídos de crueldad infrahumana y sangrientos instintos, ataco salvajemente la ciudad de cumana, arrasó cuanto halló a su paso, saqueo y incendio.

La noche del saqueo, no bien hubo comenzado la acostumbrada orgía a bordo de la nave inglesa capitana, con el consuetudinario e irracional consumo de licor por parte de la dotación al completo, la bella Urimare, a quien el sanguinario Raleigh había reservado en sus aposentos para su particular disfrute, en ausencia de este consiguió abrir una ventana situada al fondo de la espaciosa cámara y, deslizándose sigilosamente a su través, se zambullo, en medio salto, en las oscuras aguas. Toda la noche debió pasarla nadando hacia una de las playas hasta que a la mañana siguiente, muy de madrugada, sin fuerzas, con alarmantes síntomas de deshidratación y a punto de morir, le recogieron unos pescadores.

A la hermosa Urimare, la muerte de su progenitor en el ataque del pirata Raleigh vino a ocasionarle un largo vía de penalidades: tras haber efectuado labores manuales en una misión y dado muerte, en defensa propia, a un mal sujeto que había tratado de violarla, se vio obligada a huir hacia el oeste seguidamente luego de varios meses de penoso caminar, defendiéndose como pudo de las alimañas y alimentándose únicamente de frutas así como de las esporádicas piezas de caza que logro capturar, famélica, en penosas condiciones físicas, consiguió alcanzar la zona este del litoral central, pidió ayuda al cacique Guaicamacuto, y se acogió a su amparo. Junto a este participo con insospechada efectividad en algunas de las acciones postrimeras de la lucha por la defensa del suelo patrio, hasta la total claudicación del pueblo aborigen.

Cuenta la tradición que, atendiendo a ciertos emisarios llegados desde su tribu, Urimare retornó junto a los suyos y codo a codo con ellos desempeño, con dignidad y competencia, el cacicazgo hasta el día de su muerte.
Hay un relato que dice que Urimare y su tribu rendían culto a la cueva del Guacharo porque ellos decían que los sonidos que emitían los guacharos eran las voces de los dioses de sus ancestros, Urimare y su tribu capturaron a unos castellanos merodeando la cueva y los obligaron a entrar para que así sus dioses hicieran prenda de ellos, pero estos se sorprendieron cuando los castellanos salieron de la cueva, ellos pesaron que los castellanos habían derrotado a sus dioses y que ya estarían perdidos y nunca ganarían la batalla contra el invasor.